domingo, 17 de enero de 2010

¿Que fumó Nike? (nada que ver con el blog xD)

Si a esto lo llaman camiseta...





... ésta ya dejó de ser la más horrible de la historia...



miércoles, 13 de enero de 2010

Esquina gris (2b)

Al ver la lluvia desatada
desde el vidrio del colectivo
que lo llevaba, solitario,
lejos de aquella esquina
en donde vivió (según él)
una frustración que nunca antes
había experimentado.

Pensó que lo había dejado plantado,
que todo se había echado a perder,
que nada valía la pena,
que ella ya no sentía lo mismo que antes.

Pensaba, no paraba de maquinar
esa mente que lo único que tenía fijo
era el ideal del amor.

Solo, ya en su casa, 
se puso a mirar el noticiero
cuando su celular empezo a sonar
y un mensaje llegó a mirar


Era ella.
No sabía que decir.
No sabía si creerle.
No sabía que ella tenía celular.
Bah, eso sí lo sabía,
pero, ¿por qué recien despues
de dos horas mandó el mensaje?

Él todavía no lo cree,
llama a un amigo,
llama a dos,
y despues de 10 minutos
se da cuenta de que era real,
que ella aún lo amaba,
y que eso sólo fue un traspié del destino.

Quiere responder.
No hay crédito y los quioscos están cerrados.

A la mañana, ni bien termina de tomar su rutinario desayuno,
corre al quiosco para recargar aquel celular,
ni bien ve que puede mandar el mensaje,
lo manda sin dudar.

'Lamento no contestarte, 
no tenía crédito.
Sí, me sentí frustrado y te perdono.
¿Mañana podes? 18:00 en Callao y Las Heras.
Te amo.'


El recibió otro mensaje 
que le confirmó sus condiciones.
En 1 día y 4 horas, volvería a verla.

jueves, 7 de enero de 2010

Esquina gris (2)




El celular no suena,
ella está cada vez mas dolida
por aquella tarde 
en la que dejó plantado 
a quien ¿era? su amado.
 

Bah, no lo había hecho esperar tanto
por pura maldad.
Ella sabía que aquel día
sufrió un congestionamiento de tránsito,
lo cual hizo imposible que llegara
a la hora calculada.
 

¿El tráfico? ¡Que chamuyo más mentiroso!
Sin embargo ese fue el único impedimento,
porque fuera de ello no había ningún otro inconveniente.
La repentina partida de su tío 
podría haber cancelado la cita,
pero el entierro iba a ser recien en dos días.
 

Mientras tanto, ella está con celular en la mano,
esperando alguna contestacion durante la misa
por su querido familiar. No suena.
 

Piensa en él... en el tío, por supuesto,
en ese aquel ser amado 
que le hizo vivir hermosos días
de su infancia en esa mágica quinta.
Juegos, asado, cuentos,
era lo más lindo que podía vivir
en su universo infantil 
lleno de hadas y criaturas fantásticas.
 

En ese momento se le escapa una lágrima,
al saber que su tío era una de las pocas personas
correctas que pudo conocer en su vida
plagada de desilusiones en muchos ámbitos.
Amores frustrados, injusticias en cuotas
y varios robos a su tienda de ropa 
(con salidera bancaria incluída)
bajaron su autoestima,
que volvería a levantarse
cuando hace dos semanas conoció 
a aquel hombre que siente que perdió
en aquella esquina gris.
 

En medio de todo esto, suena el celular.
Es él.
 

Dice que se sintió frustrado, pero que la perdona,
y quiere acordar una cita para el día siguiente,
a la misma hora que la malograda cita anterior,
pero en otra esquina.
 

Ella salta de alegría... en medio de la misa,
así que considera prudente retirarse de la iglesia
en ese mismo momento.
Contesta el correspondiente mensaje,
apaga el celular y vuelve a la 'casa de Dios'
para ver al sacerdote dar las condolencias
a la familia presente.
 

Faltan 18 horas para la cita,
ella duerme tranquila, 
pensando que por casualidad,
o por causalidad,
nada está perdido.
Extrañará mucho a su tío,
y sabe que despues de la cita con su amado 
debe pensar en que decir
en el último adiós.