lunes, 18 de enero de 2010

Esquina gris (3). Él: celeste. Ella: fucsia. Ellos: blanco.

Son las 6:00 de la mañana,
Son las 10 de la mañana,
el despertador sonó 2 horas antes:
el celular sonó 5 horas antes:
era un hecho la llegada tarde a la oficina,
por suerte hoy le daban franco en el bar,
pero no por eso debía faltar,
'¡Menos mal que me toca hoy!' dice,
asi que desayunó lo que pudo,
'porque justo hoy venía un baboso al bar
en dos minutos tuvo que cambiarse,
a tirarme onda. ¡Justo ése,
salir del departamento,
que es un impresentable cuarentón
ir a buscar el auto a la cochera,
con dos matrimonios fracasados
y como un fugitivo salir disparando
porque se corrió la bola 
para su box en el microcentro,
de que parecía el impotente hulk:
no sin antes esquivar el escalofriante tráfico.
no la podía poner y no podía tener hijos.'

Los clásicos gritos del jefe
Al recordar esa version dudosa
y las amenazas de despido
de la virilidad de aquel,
ya eran una constante
estalla en una larga risa
en su vida como... telemarketer.
que parece no terminar
Sí, parece gracioso,
hasta que se da cuenta
pero fue el primer laburo
que la plancha le está quemando
que enganchó hace más de dos años
el jean que pensaba usar
gracias a la sugerencia de unos amigos suyos:
para la cita de las 18.
los anuncios del subte.
Urgentemente necesita un plan B.

El reloj marca las 13. Faltan 5 horas...

Ella está más impaciente que nunca,
Él está más nervioso que nunca,
buscando en cada rincon de la casa
pensando en la cita de la tarde,
algo para poder usar esa misma tarde,
sin importarle que el jefe lo presione
para quedar presentable ante él.
para que 'abroche' a un nuevo cliente.

La casa esta hecha un desorden
No aguanta un segundo más
y ella ya está resignada,
de presiones, de llamadas, de llegadas tarde,
parece que hay una sola salida:
piensa en levantarse para presentar la renuncia,
va a tener que invertir la billetera,
pero cambia de opinion cuando termina su turno de trabajo.

Son las 15. Faltan 3 horas...

Sale disparando para su casa,
Sale disparando al shopping,
para comer todo lo que se encuentra a su alcance
busca y busca, pero nada la conforma
y para luego ponerse la misma camisa negra,
hasta que en una tienda ve desde la vidriera
las mismas medias blancas 
lo que para ella le viene bien
y los mismos zapatos oscuros,
para salir en tres horas
que había usado en la esquina gris.
a verlo a él.

Pero no le interesa ese detalle
Con ropa en bolso vuelve rápido a casa
ya que sólo piensa en ella,
para bañarse, vestirse y perfumarse,
y no aguanta más para volver a verla.
porque le queda poco tiempo.

¡Faltan 60 minutos!

Los dos aguardan el colectivo,
esperan, se hartan e insultan
al que no se detiene.
Ella no sabe donde está él y viceversa.
El bondi de él llega a las 17:20,
y el de ella, 17:30.
La esquina de Callao y Las Heras
está a un paso de ser testigo
de dos almas enamoradas.
El tráfico demora las cosas,
pero no es obstáculo
para sus corazones.

17:58. Llega él.
Y espera ansioso como aquella vez.
18:09. Llega ella.
Y al verlo lo besa sin dudar.

Y por fin se dio, 
estar juntos despues de días
que formaron una semana,
que con otra semana
formaron una quincena,
una quincena de aquella loca
expresion de amor
que los flechó, los unió,
y los seguirá uniendo por
nuevos caminos.


Este es el final de una historia
jamás pensada previamente antes de escribirla,
y espero que la hayan disfrutado.


PD1: Ah, la salida tuvo todo lo que debía tener: amor, risas y... más amor.
PD2: El funeral del tío de ella que iba a ser al día siguiente se suspendio. Iban a enterrar un cuerpo equivocado, ya que el verdadero tío apareció mientras ellos estaban saliendo... De todas formas ella ni siquiera se había acordado del evento...

domingo, 17 de enero de 2010

¿Que fumó Nike? (nada que ver con el blog xD)

Si a esto lo llaman camiseta...





... ésta ya dejó de ser la más horrible de la historia...



miércoles, 13 de enero de 2010

Esquina gris (2b)

Al ver la lluvia desatada
desde el vidrio del colectivo
que lo llevaba, solitario,
lejos de aquella esquina
en donde vivió (según él)
una frustración que nunca antes
había experimentado.

Pensó que lo había dejado plantado,
que todo se había echado a perder,
que nada valía la pena,
que ella ya no sentía lo mismo que antes.

Pensaba, no paraba de maquinar
esa mente que lo único que tenía fijo
era el ideal del amor.

Solo, ya en su casa, 
se puso a mirar el noticiero
cuando su celular empezo a sonar
y un mensaje llegó a mirar


Era ella.
No sabía que decir.
No sabía si creerle.
No sabía que ella tenía celular.
Bah, eso sí lo sabía,
pero, ¿por qué recien despues
de dos horas mandó el mensaje?

Él todavía no lo cree,
llama a un amigo,
llama a dos,
y despues de 10 minutos
se da cuenta de que era real,
que ella aún lo amaba,
y que eso sólo fue un traspié del destino.

Quiere responder.
No hay crédito y los quioscos están cerrados.

A la mañana, ni bien termina de tomar su rutinario desayuno,
corre al quiosco para recargar aquel celular,
ni bien ve que puede mandar el mensaje,
lo manda sin dudar.

'Lamento no contestarte, 
no tenía crédito.
Sí, me sentí frustrado y te perdono.
¿Mañana podes? 18:00 en Callao y Las Heras.
Te amo.'


El recibió otro mensaje 
que le confirmó sus condiciones.
En 1 día y 4 horas, volvería a verla.

jueves, 7 de enero de 2010

Esquina gris (2)




El celular no suena,
ella está cada vez mas dolida
por aquella tarde 
en la que dejó plantado 
a quien ¿era? su amado.
 

Bah, no lo había hecho esperar tanto
por pura maldad.
Ella sabía que aquel día
sufrió un congestionamiento de tránsito,
lo cual hizo imposible que llegara
a la hora calculada.
 

¿El tráfico? ¡Que chamuyo más mentiroso!
Sin embargo ese fue el único impedimento,
porque fuera de ello no había ningún otro inconveniente.
La repentina partida de su tío 
podría haber cancelado la cita,
pero el entierro iba a ser recien en dos días.
 

Mientras tanto, ella está con celular en la mano,
esperando alguna contestacion durante la misa
por su querido familiar. No suena.
 

Piensa en él... en el tío, por supuesto,
en ese aquel ser amado 
que le hizo vivir hermosos días
de su infancia en esa mágica quinta.
Juegos, asado, cuentos,
era lo más lindo que podía vivir
en su universo infantil 
lleno de hadas y criaturas fantásticas.
 

En ese momento se le escapa una lágrima,
al saber que su tío era una de las pocas personas
correctas que pudo conocer en su vida
plagada de desilusiones en muchos ámbitos.
Amores frustrados, injusticias en cuotas
y varios robos a su tienda de ropa 
(con salidera bancaria incluída)
bajaron su autoestima,
que volvería a levantarse
cuando hace dos semanas conoció 
a aquel hombre que siente que perdió
en aquella esquina gris.
 

En medio de todo esto, suena el celular.
Es él.
 

Dice que se sintió frustrado, pero que la perdona,
y quiere acordar una cita para el día siguiente,
a la misma hora que la malograda cita anterior,
pero en otra esquina.
 

Ella salta de alegría... en medio de la misa,
así que considera prudente retirarse de la iglesia
en ese mismo momento.
Contesta el correspondiente mensaje,
apaga el celular y vuelve a la 'casa de Dios'
para ver al sacerdote dar las condolencias
a la familia presente.
 

Faltan 18 horas para la cita,
ella duerme tranquila, 
pensando que por casualidad,
o por causalidad,
nada está perdido.
Extrañará mucho a su tío,
y sabe que despues de la cita con su amado 
debe pensar en que decir
en el último adiós.